Sentirse ansioso al pensar en el estado de la cuenta no es un signo de falta de dinero, sino el resultado de la falta de dinero control. Los psicólogos lo llaman evasión financiera: cuando el miedo a los números nos hace cerrar los ojos ante el estado real de las cosas, lo que no hace sino aumentar el estrés. Para ganar confianza, hay que cambiar no sólo el número de billetes, sino la cosa misma hábitos de interacción con el capital.
Aceptación de la realidad actual
El primer paso hacia la paz mental consiste en inventario. El miedo se alimenta de lo desconocido, por lo que es importante anotar todos los activos y pasivos en una hoja de papel. Una vez que la abstracta «deuda» se convierte en un número concreto, el cerebro deja de verla como una amenaza mortal y empieza a verla como una problema técnico.
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Recopilar datos sobre todas las tarjetas y el dinero en efectivo.
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Registre los pagos obligatorios.
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Determine su patrimonio neto en la actualidad.
Formar una distancia segura
La sostenibilidad financiera es imposible sin airbag. No se trata sólo de ahorros, sino de un «colchón psicológico» que permite cometer errores y no dejarse llevar por el pánico en caso de fuerza mayor. Disponer de una cantidad que cubra tres meses de vida reduce los niveles de cortisol cuando se examina una solicitud bancaria.
Es importante separar los residuos emocionales y la compra consciente. A menudo utilizamos las compras como forma de hacer frente al estrés, creando un círculo vicioso. Sustituir la dopamina momentánea de las compras por la satisfacción de una cuenta de ahorro creciente es la base de la salud financiera.
La automatización como método para aliviar el estrés
La necesidad constante de tomar decisiones sobre la asignación de dinero agota tu fuerza de voluntad. Cuantas menos acciones realices manualmente, menos tendrás de qué preocuparte.
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Establece pagos automáticos para servicios públicos y comunicaciones.
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Configura la transferencia automática de un porcentaje de los ingresos a los ahorros.
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Utilice aplicaciones bancarias con la función de análisis de gastos.
Consumo consciente y un seguimiento regular hacen que las finanzas dejen de ser una fuente de estrés y se conviertan en una herramienta clara para alcanzar objetivos. Cuando sabes exactamente adónde va cada rublo, el control vuelve a estar en tus manos, y los números de la pantalla ya no causan malestar.
La tranquilidad con respecto al dinero empieza con la voluntad de analizar honestamente tus hábitos e implantar gradualmente un sistema que funcione para ti.

